No sé cómo empezar a escribir esta cantidad de frases, sentimientos, inconexos que se me vienen por la cabeza.
Tengo ganas de llorar, y de que haya alguien que me abrace no solo físicamente sino también con el corazón y me diga “ey, todo acabará saliendo mejor”.
Me siento sucia, quiero entrar a la ducha, coger un estropajo y frotarme de arriba a abajo para quitarme esta sensación, para quitarme el recuerdo de su piel suave sobre la mía.
Quiero lavarme la boca con el dentífrico más fuerte que haya para que se vaya este sabor que siempre me queda de él, de sus besos, amargo, venenoso.
Quiero que deje de mentirme. Está con tantas que se olvida de qué le dice a cada una.
Quiero que se interese por qué he hecho en estos 5 meses sin vernos.
Quiero verle más a menudo.
Acudí con la esperanza de que haría que volviese con fuerzas, alegre, feliz, como en otras ocasiones. Solo estoy peor.
Quiero acostarme y domir tantos días que cuando me levante todo haya cambiado para bien.
Mi sonrisa era inmensa
y mi mirada sincera
y ahora ya no sé quién soy.
Tengo el corazón anestesiado - Sola, LOVG
Esta vez no va con maldad. De hecho ya empiezo a acostumbrarme a los comentarios y dejan de sorprenderme. ¿Qué ha sido lo último? Mmmm, ah sí, se han puesto a hablar de escotes, y básicamente venían diciendo que me los pongo para ir a hablar con los profesores y aprobar, y que alguna vez he traído alguno al trabajo y por eso tenía al consultor loquito. Luego han empezado a pasarse tres pueblos con él. Me da pena, me da vergüenza lo que ha ocurrido, pero sé que yo no he hecho nada.
A lo que iba. Hoy en la comida se ha hablado de lo pesadas que somos las mujeres, de que tenemos una necesidad imperiosa de llegar a casa y hablar, de contar lo que nos haya pasado en el día “hoy he tenido un día horrible, me ha pasado esto…”, de hablar de la vida de otras personas con las que nos relacionamos “pues anda que fulanita, hoy venía con no se qué, ¿y no va y me dice la muy borde que no se cuanto?”, de todo lo que se nos ha ido pasando por la cabeza a lo largo del día. Que hablamos y hablamos pero luego, si nos cuenta esa otra persona algo, no escuchamos, o ni lo intentamos, que solo nos importa explayarnos y quedarnos agusto, y que somos un coñazo ahí blablablabla, porque son cosas que a nuestro oyente ni les va ni les viene, ni conocen a la persona de la que estás hablando, ni les interesa, vamos, que somos un coñazo que acaba poniendo la cabeza como un bombo.
Yo he dicho que nosotras no lo vemos así. Sí es cierto que necesitamos hablar, exteriorizar lo que tenemos dentro, compartir nuestro interior con esa otra persona, y que esperamos lo mismo de ella. Cuando contamos algo y pedimos opinión, es solo eso, opinión, no estamos pidiendo que nos solucionen el problema. Que sí escuchamos, y nos interesa, sepamos más o menos del tema, porque estamos así equilibrando la balanza, esa persona está confiando en nosotras, lo apreciamos. Creo que no logro encontrar bien las palabras que lo describan, ójala se me entienda.
Hoy cuando he llegado a casa, mi madre se ha puesto a contarme sus cosas del día. Se ha pasado hablando más o menos media hora de cosas que cosas que yo no vivo, de gente que no conozco, donde yo poco podía aportar, y cuando ha terminado todo, se ha levantado y se ha puesto a hacer sus cosas.
Hombres del mundo: paciencia.
El miércoles por la tarde pensé “no quiero esperar más, no tengo por qué hacerlo”. Así que ayer salí del trabajo a las 3, había un poco de conmoción porque echaron a una chica sin esperarlo (ya sabeis, fin de mes, viernes a las 2:30, échate a temblar), y me planté en Callao. No sabía dónde me iba a meter a comer, pero en un momento vi el Pans & Company y allí que me dirigí. Me hizo gracia que todas las mesas estaban igual, en cada una había una sola persona comiendo, así que me sentí menos bicho raro. Uno de tortilla sin pimiento y coca-cola. Ñam. De ahí, a la Fnac (¿por qué decimos “la” y no “el” como el carrefour, el eroski, etc…?), me hice de nuevo la tarjeta en un pis pas y fui a por mi objetivo.
Zona de videojuegos: en remodelación. OMG. Pero había un cartel que decía que estaban ahora en la primera planta, fiuuuu. Voy a las escaleras y a medida que suben la veo, grande, reluciente, esperándome. Me resisto a mirarla y voy a buscar el Assasin’s Creed. Por más que miré, no estaba. Chasco. Voy a mirar la consola. Habría 4, y eran de 40. ¡Plaf!. ¿Qué te dije por la mañana yomismo? Tenía el presentimiento de que no tendrían la de 80 y acerté. Pensé en irme a casa, porque si no estaba ahí, es que estaría agotada en todas partes. O no. Probé, ya que estaba y fui a ECI de Sol. Cajas de la de 40 y arriba… ¡la de 80! ¿Y si eran solo las cajas como me pasaba con la PSP? Miro los juegos, y no veo el Assasin’s Creed. Finalmente le pregunto a la dependienta, una señora de unos 40 y algo, y me dice que tienen la consola, hay 2 y más en el almacén. ¡Yijaaa! ¿Y el juego? Pues me lo mira y me dice que no, le pido que lo pregunte en Princesa, y que tampoco, que lleva agotado desde agosto. No me iba a ir con la consola y sin ningún juego, así que nos pusimos a mirar los que había. Me sentí una estúpida porque no esperaba que la señora entendiese de juegos, que me contase de qué iban y cuáles eran buenos. Me destripó Star Wars diciéndome que si nosequién Skywalker no hubiese conocido a Obi Wan, quizás no se hubiese unido al lado oscuro y las cosas hubiesen sido muy diferentes, o que quizá sí, y que no dependa de las personas que te rodean, vamos, que se emocionó, y yo escuchando y pensando “niña, ya es hora de que te veas la maldita saga aunque sea por cultura general”.
Finalmente entre ella y que fue uno de los juegos que me recomendasteis pues me cogí el Star Wars El poder de la fuerza. Mi comentario sobre él irá a parte. Por 20 € más me compré un mando sixaxis, porque tarde o temprano acabaría comprando uno, así que me ahorro unos euros. Mientras pagaba, hablando con una pareja me enteré de que la dependienta tenía una PS3 de las de 60 gigas, esas con retrocompatibilidad tan preciadas, y me sentí doblemente estúpida por haberme dejado llevar por las apariencias, luego me quejo de que me llamen secretaria…
Lo difícil fue volver a casa. El mensaje que mandé por la mañana llegó a su destino, porque me llegó el informe de entrega, pero todavía espero a que el susodicho me responda sobre si quería ayudarme con la compra. Hoy tengo agujetas en los dos brazos, la condenada pesa mucho para una chichinas como yo, pero oye, es como el día después de haber tenido una “noche movidita”, tienes agujetas, pero sarna con gusto no pica.
Mis hermanos se volvieron como locos, sobretodo el pequeño, tirado por los suelos y no pudiéndoselo creer. En el fondo estaba yo más nerviosa. Mi madre me dijo que estoy loca y poco más. Mientras llega el switch para ponerlo en mi habitación, la tengo en el salón.
Como informática que soy (o casi), no me leo los manuales de las cosas. Enchufé todo, puse la tele, le di al interruptor ¿y ahora qué? Intuitivamente pasé el dedo por el dibujo con relieve de on y off, ¡pin! ¡ey, se ha encendido! Jajajaja, me sentí estúpida.
Es una gozada, no hace nada de ruido, se puso solita en la resolución de pantalla correcta, y el juego se ve… uffff ufffff no podía cerrar la boca. Los únicos problemas, el registrarme en la PSN, he tenido que hacer 3 intentos porque perdía la conexión y me echaba. Quien quiera agregarme, soy Iris8617, el resto de nicks que uso estaban ya utilizados.
Poco más, estoy encantadísima. Bueno, hay una cosa que no entiendo, y es el mando que trae. Pone en él tanto Dualshock 3 como Sixaxis, yo tenía entendido que hay dos opciones: o Dualshock, que vibra, o Sixaxis, que si lo mueves mueves el juego (no me sale el tecnicismo), pero no las dos cosas en uno (que sería lo suyo).
Mañana si eso os comento qué me parece el juego. ^_^
… que he aprobado. ¡KYAAAAAAAAAAA! Un 5.2, yo feliz. No me termino de creer que no necesite volver a ir a clase ni hacer más exámenes, voy a tardar en concienciarme. Del proyecto mejor no hablemos aún. Glup.
Acepto recomendaciones de juegos muhahahahaha, pero GTA no plis, descartado, he jugado a todos los anteriores y de ninguno habré hecho más de 10 misiones, me ataca.
^_^
Estoy deseando que sea ya mañana a las 4 de la tarde. Tengo el examen de Inteligencia Artificial. Si dios quiere puede que sea el último examen que haga de la carrera, porque no me queda nada más. Ya no sé qué estudiar. He mirado mil veces todos los exámenes, no logro hacerlos yo sola, solo mirando las soluciones, los de sistemas de producción, más o menos los encarrilo, más o menos, los de espacios de problemas estoy jodida a menos que sea un ejercicio sencillo, porque el tema de hacer la función heurística es de pros, creo yo.
Necesito aprobar. No sé si en el trabajo me dejarían ir a clase, y sin el tema de Bolonia es chunguísimo aprobarla, pienso yo. No me importaría volver si fuese como el año pasado, pero tengo un mal presentimiento en este. Así que tengo que quitarme esta asignatura como sea. Mis compañeros dicen que tengo que ir con escotazo y minifalda, pero yo no creo que eso vaya a ayudar.
Toco madera, me llevaré todos los apuntes que tengo (los dejan), cruzaré mis veinte dedos, los brazos y las piernas, comeré chocolate para que el cerebro no se me quede sin energías, no beberé para no tener ganas de ir al baño (que el examen es muy largo). No sé qué más hacer.
En febrero me quedé en un 4,4. Deseadme suerte por favor >_<
Ah, y se me olvidaba otra razón. ¡¡Sin este aprobado no hay PS3!!
Anoche volví. En situaciones normales analizaría primero las cosas negativas y luego las positivas, para así quedarte con el buen gusto en la boca, pero en este caso ni haciéndolo así me confortaría. Balance de esta semana:
Ganancias.
Pérdidas.
Resultado: NEGATIVO
Mallorca me ha decepcionado, demasiado orientada la zona a los alemanes, mucha gentuza en el paseo marítimo, y ratas, trileros, he visto a la policía en coche, en moto, a caballo, en furgoneta, de todo. El sitio es bonito y no tan bochornoso como Castellón, pero lo malo no lo compensa.
Sobre el robo, tuvimos la suerte de que no cogieron los pantalones de mi padre con su móvil, su DNI ni su tarjeta de crédito, ni las cosas de la guantera (gps y pendientes) pero es que por lo demás nos dejaron en bragas. Me acordé de lo que les pasó a Hugo y a su princesa, me dio rabia porque las cosas estaban en el maletero, no a la vista, luego nos contaron que no somos los primeros, que en las calas los rateros se esconden en los arbustos y seguramente nos vieron llegar y meter las cosas ahi. Mira que pensamos en cogerlas, pero no quisimos ir cargados y parecía un sitio tranquilo.
Lo peor no es el trastorno de bloquear tarjetas y móviles ni reponer la cartera, para mi es la impotencia y rabia de que un cualquiera se ha adentrado en nuestras vidas, viendo nuestras fotos, nuestros videos, nuestras cosas, mis mensajes, mis contactos y mi calendario, el mensaje que llevo en la cartera por si me sucede algo… Pero sí, también de que le puedan sacar partido a mi cámara con solo ponerle pilas, que puedan igualmente sacar beneficio de la de video con tan solo el cable de la batería o revender mis gafas de sol, que eran buenas.
Vengo triste y desilusionada, sin ganas de salir de viaje en bastante tiempo, y menos a la playa para que me de la alergia. De momento las cosas por leer y los correos por contestar se quedarán ahí porque lo que tengo que hacer con urgencia es estudiar.