Los dos bandos quieren lo mejor para mi, pero de forma totalmente opuesta. Razón y corazón divididos, pero me afano de nuevo al corazón y a que la razón se equivoca, aunque la entienda. Va a costar mucho unirles para conseguir lo que quiero de nuevo alcanzar: la plena felicidad para todos.
Vaya sorpresa me lleve ayer cuando enseñando qué torre me compré en enero a cierto bajista (:P) por el messenger, el muy friki se da cuenta de que la pantalla de las temperaturas y ventiladores (aquí se ve mejor) tiene un parecido tremendo a las pantallitas de las naves en Star Trek.
¡Tengo una torre ultra-friki y no lo sabía! Si es que Star Trek, no es de mi época…
No he he ido a las islas Maldivas de vacaciones ni nada así (ójala), sino que no soy capaz de postear nada porque sólo tengo la cabeza en una persona, así que cuando todo en mi cabeza se tranquilice, volveré a poner mis tonterías.
Que disfruteis de los días de fiesta que quedan.
Soy atea, así que lo único que me gusta de que llegue semana santa, aparte de que haya vacaciones, son las torrijas. Estoy deseando probar la primera de este año.
En estos momentos son las 11 menos cuarto y me quiero ir a la cama ya mismo. Y no es por el sueño, sino porque quiero apagar el ordenador. Soy una persona que agradece el silencio, me gusta la tranquilidad, la calma, y no ponerme música por las noches. Pero ahora, es que creo que hasta me cuesta escuchar mi propio pensamiento, sólo oigo el ordenador. Parece un avión a punto de despegar.
El domingo hizo por aquí mucho viento y se fue la luz en varias ocasiones. En una de ellas, al reencender el ordenador un ventilador sonaba, el típico prrrrrrrr, pero al rato se callaba. Ayer martes ya no se callaba, así que lo abrí, le pegué una limpiada (que ya tocaba) y ya está, supuse que era eso. Pues no, hacía el mismo ruido. Por la tarde, volví a abrirlo, suponiendo que el que estaba girando mal era el de la parte de detrás, así que lo desconecté, probé, y seguía con el mismo ruido. Por descarte di por echo que era entonces el del procesador, así que recurrí a mi padre a comentarle lo que pasaba, ya que cada vez que ocurre algo de hardware que antes no he vivido prefiero pedir ayuda a tocar algo y romperlo. Vino y dijo que sí, que debía ser eso y que la única solución era cambiarlo. Busqué a ver por internet y me enteré de que pueden llevar distintos enganches y no vale cualquier ventilador para cualquier micro, además de que existe tras de él una cosa llamada disipador. Sí, puede parecer una barbaridad que no supiese algo así, pero es que estas cosas no las enseñan en la carrera, ni me he puesto a trastear nunca por lo ya dicho. Y aprovecho para decir que me parece grave que puedas licenciarte en informática sin saber cambiar un disco duro, o un lector.
El caso es que mi buen padre se fué y volvió con un nuevo ventilador, y aprendí cómo se cambia. ¡Y vi el micro! Jajaja, sí, muy triste, hasta ahora sólo había visto el Pentium de 133 mhz que tengo de sujetapapeles. Estas cosas de hardware, para mi es como ser un médico que asiste a una operación. Sabes que por dentro hay cosas que puedes tocar y hacen que algo funcione, y hasta puede que te dejen tocarlas, pero con cuidado.
Lo monto todo otra vez, toda feliz de haber terminado la cirujía, y VUELVE A SONAR. No se me había ocurrido pensar que fuese cosa del ventilador de la fuente de alimentación, no ubiqué el sonido, y mi padre tampoco. Así que también aprendí a desmontar una fuente, a ver cómo es por dentro y a darle aceite. Porque es aceite, ¿no? No sé, ahora me está viniendo a la cabeza la palabra engrasar, y lo que se da no es grasa. ¿No debería decirse “aceitar”? Ah, pues la RAE dice que sí. Hoy también he aprendido algo nuevo.
Ahora el ventilador va tan tan bien que parece que la torre va a salir volando. Ya no hay quien duerma con este bicho encendido por la noche, y pensar que lo que me molestaba antes era la luz de los ventiladores… ¡bendita era!
¿Vosotros hoy qué habeis aprendido?
¿Realmente alguien ha leído hasta aquí?
¿Escribo muy mal? Me da miedo releerme no sea que ahora quiera borrarlo todo.
La tele apago ya,
la mariposa sin la luz cayó.
Me pasa a mí también,
es uno de mis límites.
Por cualquier cosa caigo yo
y escalofríos siento cada vez.
Me lo decías siempre tú, siempre tú.Yo te he dicho vete,
siento el perfume de la ciudad
donde me encierro en soledad,
este es otro de mis límites…
Cuando te pienso, siento que
escalofríos me dan otra vez.
He sido estúpida, y lo sé.
Yo lo sé…
Yo lo sé…No pienses más en mí.
Apúntame y dispara.
Tu corazón he roto amor
dispárame, dispara.
No pienses más en mí,
no esperes de mi nada.
Tu corazón he roto amor
dispárame dispara aquí, aquí.Sé bien quién soy yo,
aunque no haya leído a Freud.
Es mi manera de pensar,
la que no puedo superar.
Sólo por eso estoy aquí,
y tú a miles de kilómetros,
que dormirás no sé con quién ahora allí, ahora allí.No pienses más en mí.
Apúntame y dispara.
El corazón te he roto amor
dispárame, dispara.
No pienses más en mí,
no esperes de mi nada.
El corazón te he roto amor
dispárame dispara aquí, aquí.Dispara aquí… dispara ehhhh
No pienses más en mí.
Apúntame y dispara.
El corazón te he roto amor
dispárame, dispara.
No pienses más en mí,
no esperes de mi nada.
El corazón te he roto amor
dispárame dispara aquí, aquí.Amor dispara aquí.
Amor dispárame dispara.