Ahora que ya estoy bien despierta, ya tengo la cabeza un poquito mejor para contaros qué tal fue para mi la cenita de ayer.
A las 10 menos cuarto ya estaba en Callao. Una tarde ya me había ido de expedición para saber dónde era con seguridad, y no llegar tarde, así que no había pérdida. A medida que me acercaba, veía que había gente, pero vi dos grupos, de los que no me sonaba ninguna cara. Decidí irme al más pequeño, en el que solo había chicos, porque era mucho más probable que fueran ellos al ser tan poquitas chicas. Y no me equivoqué, pero ¡qué narices le eché! Creo que las palabras fueron más o menos estas:
- ¡Hola! Creo que he quedado con vosotros, pero no estoy segura.
Me miraron como… “yo creo que te has confundido”
- Pues no sé… -me dice uno de ellos.
¿Qué digo yo ahora? ¿Madrid Bizarro? ¿Y si no son y me miran como “¡qué está diciendo!”?
- Uhm, pues a ver, he quedado con un montón de desconocidos, más de 40 personas…
- Jeje, entonces estás en el sitio correcto.
Uffff ¡menos mal! Hace un año, me encuentro en la misma situación, y posiblemente no me hubiese acercado a nadie. Hubiese esperado recogida a ver alguna cara conocida y acercarme a ella. Pero estuve un poco ciega, porque a medida que nos presentábamos, uno de ellos era LordZoltan “¡ey! ¡a ti sí te conozco!” XD Al par de minutos, vimos cierta figura blanca acercarse… ¡siiiii era éeeel! Okok, retrató el momento ¡era Alexliam! Iiiii jajaja. Le planté dos besazos, me hacía muchísima ilusión conocerle, es… ¡tal y como me lo esperaba! También en el ratito que estuvimos fuera, conocí a Víctor Pimentel, de Genbeta, le saludé de parte de Fran como me había pedido y nada, al poco entramos al restaurante.
Tuve un sitio de lujazo total, enfrente de Alexliam, a la izquierda Víctor y a la derecha un rato una chica de Compradicción (no me acuerdo de su nombre, snif), otro a Esteban Viso, otro a Whiskito… Me reí muchísimo, entre el casco y la fusta de Pepe Ortuño, el tanga de LordZoltan, las veces que se cantó el cumpleaños feliz, el pico que tiene Victor, con ese es imposible aburrirse XD (aunque me dio un poquito de calor eh, que estuvo superpegado a mi ¬¬). Se metieron con que mi móvil es una copia barata del Iphone, me convencieron para meter los dedos y sacar lo que hubiese dentro de una de las funda que nos regalaron, sacando un condón… En vez de tirárselo debía haber dicho que ese tamaño es demasiado pequeño. No sé qué impresión doy para que la gente siempre me vacile, debo resultar graciosa porque me pico, soy una inocente.
Los 25 euros de la cena me dolieron para lo poco que comí, pero es que no tenía más hambre. Y poco más que contar ya que solo estuve en la cena. No me fui sin una foto con Alexliam, tenía la ilusión jo.
Luego, la noche acabó un poco mal. Me fui a las fiestas de un pueblo de por aquí, bebí demasiado, perdimos el último autobús y tuve que llamar a mi padre para que nos recogiese, a las 6 de la mañana, y yo apestando a ron. Qué vergüenza.
Mmm yo solo tengo dos fotos de la cena, pero vamos, hechas con el móvil, y a mala calidad ojo ¬¬ no sé si me tocaron la configuración o qué. Ahora las pongo en Flickr.
Espero que haya más Madrid Bizarros, yo repetiría sin dudar.
Hoy ha sido una de mis tardes de expedición, que yo las llamo. Son tardes en las que salgo del trabajo y me pongo a explorar Madrid, o simplemente ir por caminos nuevos al mismo destino. Al final siempre acabo en el mismo lugar, como un río acaba en el mar: en la FNAC (¿por qué le pondremos el “la” delante”?). A la gilipollas de turno la han encasquetado el regalo de cumpleaños del jefe. No contentos con ello, casi nadie se ha mojado y me toca poner de mi bolsillo buena parte.
Primero me he ido a hacer socia, que ya era hora, llevo gastada una pasta en este año en la dichosa cadena. Luego, me he ido al tajo: a buscar el Creative Zen Stone. Necesita un mp3 chiquitín chiquitín, básico, para el gimnasio. Me dijeron “el Ipod ese”, pero me niego (como con cualquier cosa de Apple) a gastar dinero en la mierda del Shuffle, para qué gastar demás pudiendo gastar menos por algo mejor. Bueno, pues el cacharro estaba, pero lo que había era uno demasiado básico: 1 gb. Ya. 29 euros, aunque en la página veo que dicen 25,90.
En Pixmanía había visto el mismo cacharro con 2 gigas, altavoz y funda por el mismo precio, así que chula yo, me he bajado de Callao al Gula Gula y de ahí a Pixmanía, que sabía dónde estaba pero no con seguridad. La tienda parece un poco desolada, pero me han atendido 3 chicos majísimos, con una pinta de frikis enorme (y no lo digo en tono despectivo, al contrario, para mi son adorables XD), y me he salido con la mía: por el mismo precio, 2 gigas, auriculares y funda. Eso sí, hasta el miércoles no lo tendré y toca darse otro paseo, pero no importa.
A parte. Tanto en la Fnac como en Pixmanía me han pedido el email. No sé por qué, pero he dado mi otra cuenta de gmail, la de mi nombre, la personal. Es como si me avergonzase de lo de aeris17, quizás por que no tengo 17 años, aunque no tenga que ver ya que viene de mi cumpleaños, pero no te vas a poner a dar explicaciones… prf.
Cómo me alegro de poder tener algo tan grande a lo que dedicar mi post 200. Dedicado, al amor. Al amor al fútbol. Es sorprendente cómo un deporte que a veces uno aborrece tanto de oir tanto hablar de él, puede hacer que todo un país se una a una misma ilusión, que nos pegue al televisor, que nos haga acelerar el corazón cuando ves una oportunidad de gol o gritar con todas tus fuerzas ese “GOOOOOOOOL”.
Es el día de mi vida que mayor felicidad y sonrisas he visto. La gente de rojo, en la oficina entrando con una bandera y gritando “¡España! ¡España!”, la gente que se ha ido por Madrid persiguiendo el autobús o parándose en la autopista. Y la enorme cantidad de personas que se ha juntado en Colón. No recuerdo otra ocasión con tanta gente por Madrid más que en situaciones tristes como el 11M, y consuela ver que puede unirse a tantos por motivos mucho más alegres.
¡Y además chicas hemos visto a Casillas en calzoncillooooos! Jajajaja ¿qué más se le puede pedir a este día?
¡Aupa España leñe!
Ayer en el café, hablando sobre las vacaciones:
Quesada: - Bueno, y tú qué ¿te vas a ir con el novio?
Yo: - No, porque sería en Agosto y bla bla bla. Pero os repito, que no es mi novio.
Q: - Bueno me da igual, el que te folla.
Yo: - ¡¡¡!!! Pero tío, qué bestia, no vuelvas a decir eso, no te lo consiento.
Q: - Joder, ¿y por qué no? ¿Es o no es la verdad?
Yo: - $%¬#~! No te pienso responder, las cosas se dicen de otra manera, se le llama por su nombre y punto.
No saben usar otras palabras u otro verbo, siempre el mismo. Para mi es despectivo, suena fatal, además, nunca es que uno se lo haga a otro, es algo de dos.
Qué puta manía con “la verdad”. No una cosa por ser verdad debe decirse. Ni todo lo que uno piense debe decirlo. Además de que hay formas, y formas, de decir la verdad a alguien.
Hay dos asignaturas hay en mi carrera llamadas Ingeniería del Software I, y luego claro la II. Te cuentan métodos de desarrollo de software, el ciclo de vida en cascada, el iterativo, el incremental, el de espiral, el prototipado, el RUP, Métrica V3. Te cuentan que cada fase tiene sus implicados, te hacen usar el Project, asignar recursos, truquitos para saber sacar los requisitos al cliente.
Y todo eso está genial, y estoy segura de que en algún lugar del mundo algo se usará, pero a la hora de la verdad, si eres programador en un sitio normalito (como yo, que tan solo es una multinacional con 1200 personas solo en España):
- Te dirán que hay un problema.
- Te dirán que lo estudies (fase de requisitos).
- Y que lo desarrolles (fase de implementación).
Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como. Puedes hacer un diseño si el desarrollo no es muy urgente, pero la realidad es que te pondrás a programar directamente y de ahí, irás sacando dudas y metiendo la gamba mil veces hasta dejar algo parecido a lo que querían.
También me ha pasado que te den los requisitos en un papel a mano, en el que te han ido explicando de palabra lo que querían. O que una vez pones en producción un proyecto ya firmado como válido por quien lo pedía, luego te llama para decirte que lo que le has hecho no tiene nada que ver con lo que quería y no le sirve una mierda.
Es como si un albañil se construyera una casa él solo, sin arquitecto, ni planos, ni nada.
Quizás es que soy una tonta, una infantil, una inmadura aún. El martes cambié de contrato, es el cuarto en menos de un año, pero para mi eso es algo bueno puesto que me han dado lo que he necesitado en cada momento y ver que había una fecha final me quitaba de agobios “si lo quiero dejar cuando se acabe lo dejo y ya está”. El contrato de ahora es a jornada completa, hasta diciembre, pero en realidad tengo suerte pues el 15 empezamos la reducida. Aún así, y aunque ya el año pasado estuve un par de semanas a tiempo completo, este martes y este miércoles fueron horribles. Cuando vuelves de comer, no tienes ganas de hacer nada, pero es que si no haces nada, te aburres. Como no estaba el jefe ni la consultora, yo elegí aburrirme.
Al salir a las 6, pues llego a casa a las 8. Y volví sintiendo que había tirado dos días de mi vida a la basura. Me importan e interesan una mierda los asientos, los tipos de facturas, los pedidos… Quiero que me den requisitos claros, que me digan, haz esto y esto, y tráetelo de las tablas tal y cual. Y que mi única preocupación sea programar. Aunque el soporte a usuarios a veces es entretenido, me gusta solucionar los problemas de la gente, me siento menos inútil y que mi trabajo tiene un poquito más de importancia.
Si solo con 2 días he sentido que eran tirados, ¿qué pasará en otoño? ¿Sentiré lo mismo? ¿Y el resto de mi vida? Si al menos supiera que al volver a casa tendré a una persona estupenda que me abrace, que me de dos besos, y una niña que venga corriendo “¡mamá mamá! mira lo que he hecho hoy en el colegio”, al menos así tendría un poquito más de sentido. O eso creo. Ahora lo único que saco es que la cuenta corriente engorde, y no me lo gasto…
No sé si en esta sociedad se trabaja para vivir o se vive para trabajar. El jueves dos de mis compañeros estuvieron allí pringando hasta las 12 y media de la noche. Yo no pienso pasar por esto. Yo quiero jornada intensiva para al menos que la tarde sea mía. Ahora es cuando una voz me dice “pero cacho quejica, tenías que estar fregando suelos y sabrías lo que es un trabajo de mierda sin sentido”.
Y quizás lo que me pase es tan simple como que llevo dos semanas sin salir porque todo el mundo está de exámenes, y enseguida me agobio con que me siento sola. Y me siento fatal de que el sentirme así, sea lo que me haga decidirme de una vez a llamarle. Dos semanas es lo que llevo diciéndome “tengo que llamarle” y mil las cosas que pensaba contarle. Para que luego sean dos minutos de, qué tal los exámenes, y, que espere su llamada para que un día me haga una rica cena y algún cocktail, que me fíe de él aunque no deba. Me apuesto 100 € a que me llama para quedar un lunes, martes, miércoles o jueves, y yo seré tan estúpida que accederé y me inventaré a saber qué para explicar en casa por qué no voy a dormir si al día siguiente tengo trabajo.
Ala, ya me he desahogado.