Anoche volví. En situaciones normales analizaría primero las cosas negativas y luego las positivas, para así quedarte con el buen gusto en la boca, pero en este caso ni haciéndolo así me confortaría. Balance de esta semana:

Ganancias.

  • La alegría de llegar a casa, verte en el espejo de siempre y verte ¡morena! En mi caso morena significa color normal de piel puesto que parezco una vampieresa (alguna vez me han preguntado si me encontraba bien de lo pálida que soy). Tengo la cara tostada, los brazos y los hombros con sus marcas del bikini y el bañador.
  • He tenido una preciosa, picante, arronchada y granuda alergia al sol que ha hecho que solo me haya bañado 1 vez en la playa y otra en la piscina, el resto he estado bajo la sombrilla.
  • El conocimiento de que en alemán farmacia se dice apotheke.
  • Una semana de desconexión total del mundo rutinario, ni estar en casa, ni trabajo, ni internet, ni estudiar, nada.
  • La experiencia de volar, tal y como me la esperaba.
  • Traigo dos pares de pendientes, unos de perlas de Majorica, mezcla violetas y verdes, preciosos.
  • También nostalgia y tristeza teniendo que hacer de guía con los coches alquilados, que si el maletero del Golf se abre pulsando el símbolo, como los Seat, que los espejos se mueven donde el conductor, dónde teneis para mover los asientos, cómo se usa la radio… No recordaba lo horrible que es el Megane por dentro.
  • He aprendido a no dejar nada nunca en un coche, nisiquiera en el maletero, y menos en una zona que sea tranquila y en que te parezca que no hay nadie ni por tanto peligro alguno.

Pérdidas.

  • Una cámara de video nueva, mes y medio de vida, de más de 300 euros, y todos sus videos.
  • Mi cámara de fotos de 7-8 meses de vida. Había aprendido ya a hacer fotos sin que saliesen movidas, tenía más de 100 y muchas eran preciosas, la del atardecer de Mallorca con el cielo azul, morado, verde, naranja y rojo, las del castillo de Belmer, las de la catedral… Muchas iban a ir a Flickr.
  • Mis gafas de sol, esas que me compré con mi primer sueldo.
  • Mi móvil nuevo. Afortunadamente en el antiguo conservaba números en el propio teléfono y la agenda.
  • Bolsos de mi madre y mío, con dinero, su móvil, los DNIs de todos, las tarjetas sanitarias de todos, llaves de casa, tarjetas de crédito, la de la Fnac, la de Cortefiel, la de El corte inglés, la de Renfe, el carnét de la universidad, las fotos que llevaba, el bono, una pulsera, el colgante de una estrella de mar de vidrio que me compré en la fábrica de vidrio…
  • Se perdió la tarde de playa en la comisaría poniendo la denuncia y cambiando el coche alquilado, del cual el seguro no cubría la luna que nos rompieron.
  • Una mañana y media tarde haciéndonos los DNIs.

Resultado: NEGATIVO

Mallorca me ha decepcionado, demasiado orientada la zona a los alemanes, mucha gentuza en el paseo marítimo, y ratas, trileros, he visto a la policía en coche, en moto, a caballo, en furgoneta, de todo. El sitio es bonito y no tan bochornoso como Castellón, pero lo malo no lo compensa.

Sobre el robo, tuvimos la suerte de que no cogieron los pantalones de mi padre con su móvil, su DNI ni su tarjeta de crédito, ni las cosas de la guantera (gps y pendientes) pero es que por lo demás nos dejaron en bragas. Me acordé de lo que les pasó a Hugo y a su princesa, me dio rabia porque las cosas estaban en el maletero, no a la vista, luego nos contaron que no somos los primeros, que en las calas los rateros se esconden en los arbustos y seguramente nos vieron llegar y meter las cosas ahi. Mira que pensamos en cogerlas, pero no quisimos ir cargados y parecía un sitio tranquilo.

Lo peor no es el trastorno de bloquear tarjetas y móviles ni reponer la cartera, para mi es la impotencia y rabia de que un cualquiera se ha adentrado en nuestras vidas, viendo nuestras fotos, nuestros videos, nuestras cosas, mis mensajes, mis contactos y mi calendario, el mensaje que llevo en la cartera por si me sucede algo… Pero sí, también de que le puedan sacar partido a mi cámara con solo ponerle pilas, que puedan igualmente sacar beneficio de la de video con tan solo el cable de la batería o revender mis gafas de sol, que eran buenas.

Vengo triste y desilusionada, sin ganas de salir de viaje en bastante tiempo, y menos a la playa para que me de la alergia. De momento las cosas por leer y los correos por contestar se quedarán ahí porque lo que tengo que hacer con urgencia es estudiar.