Tendría que haber aprendido la lección de no volver a poner nada personal aquí y que implique a otra persona, pero soy de las que siempre tropieza a sabiendas con la misma piedra. Cruzo dedos de manos, pies, toco madera, lo que sea, porque el implicado en este post no me lea. Pero es que lo que me pasó ayer es para ser contado señores.

Hace unas semanas viene al trabajo otro consultor, un chileno, de unos 35 años o así, con la típica carita de indio como yo digo (no es por ofenderle, pero es que es así). Hablador, que te habla con confianza rápidamente así que te es fácil dársela también. Pero es que en este caso, le das la mano y te coge el brazo.

Ha venido 6 días, no más. Ayer recibo a media mañana un email suyo, preguntando qué tal en la oficina. Le pregunto a mi compañero si le ha enviado algo, porque es extraño que no manden nada si no es por un proyecto o porque cancelen un día de venir. Además yo soy el último mono del departamento, así que me es raro que se me dirigiese a mi. Como no me haya tomado por la secretaria… Por educación pues le respondo que la mañana bien, que si él todo bien y que si viene la semana que viene.

Me responde que todo bien. Y que si hago algo por la tarde noche. ¡¡¡¡¡¡WTF!!!!!!! Es cruel pero no pude hacer más que descojonarme, enseñárselo a mi compañero y reenviárselo a mi jefe, primero para que se ría y segundo, con la petición de cambiar de consultor, pero no creo que caiga esa breba. El día que venga Quesada se va a revolcar por los suelos, pero yo estaré de vacaciones y me lo perderé.

Me va a dar mucha vergüenza seguir viéndole por allí, tomarnos cafés y comer. Aunque a él le dará aún más imagino. A todo esto, le respondí que “no mezclo mi vida profesional con la personal” jajajaja, y quedo como una reina. Me respondió que solo quería que fuésemos amigos ¡ya! ¿Qué puedo tener en común con alguien que podría ser mi padre? ¡Que no! ¡No estoy tan desesperada!

De esto, ya entendí su insistencia de 3 veces el día anterior preguntándome si no me voy de vacaciones con el novio. Ya a la tercera dije que no tenía.

Me siento muy cruel riéndome del tema, porque el hombre a lo mejor es que está aquí en España solo, y no ha hecho nada malo ni de forma maleducada, pero es que… es que… joer, hablando y en las pintillas es el típico que se te cruza y te dice “hola guapaaaa”. ¿Mesentiende?

Ha sido la primera vez en mi vida que rechazo a alguien. Pero bueno, al menos me subió el autoestima un poco por un día :D