Me siento una paranoica pensando estas cosas, pero no puedo evitar pensarlo. Ayer salí de trabajar a las 3 completamente en mi mundo. Como siempre, cogí el autobús en la A-2, volví leyendo y no me enteré de que pasasen ambulancias, ni coches de bomberos, ni la policía municipal. Manda huevos, trabajando en el Barrio del aeropuerto y con el edificio de los municipales al lado.

Llegar a casa fue como tener un deja vu. Medio dormida, entrar en el cuarto de estar mientras mi madre con la cara asustada me señala la tele y veo de nuevo un informativo de última hora, ambulancias, 7 muertos y decenas de heridos.

En este caso ha sido un accidente, menos muertos y muchos menos heridos que en el 2004, pero de nuevo una catástrofe, de nuevo en Madrid. Si solo lo ves por la tele, parece algo lejando, “oh vaya, qué putada”, pero cuando lo tienes tan cerca se te ponen los pelos de punta, no es ninguna película, ocurre. Todas las mañanas me bajo en Nuevos ministerios y se me vuelven a erizar los pelos al ver que las siguientes paradas son Recoletos, Atocha, Entrevías, El pozo, Vallecas, Santa Eugenia, Vicálvaro… O al pensar que dos personas de la empresa murieron en Atocha…

¿Soy la única loca que cada vez que ve una mochila o una maleta sin nadie cerca se pone en alerta?

Espero que el Ifema no tenga que volver a hacer de tanatorio nunca más.