Digo yo que igual que puedes añadir en tu cuenta de Google Reader los feeds, tendría que haber la posibilidad de prohibir algunos. Igual que elijo qué leer, quiero elegir qué no quiero que aparezca nunca.

O si no, un filtro por palabras. Que no salgan los post que contengan tal palabra, y ahí pones el título del susodicho blog y andando. Me parece algo utilísimo.

Esto viene a raíz de los elementos compartidos. Ya que aparecen sin que yo los haya pedido, que al menos pueda hacer una criba. Por ejemplo, imaginaos que teneis un amigo muy cachondo pero que se pasa la vida compartiendo posts guarrindongos, y mientras lees en el trabajo algunos interesantes de otra gente, derrepente ¡PLAKA! una imagen de dos tíos con una sola chica (mejor que no diga ninguna bizarrada y lo deje así).

No es este mi caso exactamente, pero casi que preferiría que lo fuese antes que recibir pequeñitas o enormes puñaladas, no buscadas, en cicatrices que no terminan de curar.

Y ya que estoy en plan quejica y con el tema del sexo sacado, expreso aquí mi total descontento ante que se permitan altavoces en los ordenadores de las oficinas. Ni en portátiles si pudiese caparse. No me apetece escuchar los grititos ni “aaaah!” de los vídeos porno de los críos (25-30) del departamento de Informática.