Cómo me alegro de poder tener algo tan grande a lo que dedicar mi post 200. Dedicado, al amor. Al amor al fútbol. Es sorprendente cómo un deporte que a veces uno aborrece tanto de oir tanto hablar de él, puede hacer que todo un país se una a una misma ilusión, que nos pegue al televisor, que nos haga acelerar el corazón cuando ves una oportunidad de gol o gritar con todas tus fuerzas ese “GOOOOOOOOL”.
Es el día de mi vida que mayor felicidad y sonrisas he visto. La gente de rojo, en la oficina entrando con una bandera y gritando “¡España! ¡España!”, la gente que se ha ido por Madrid persiguiendo el autobús o parándose en la autopista. Y la enorme cantidad de personas que se ha juntado en Colón. No recuerdo otra ocasión con tanta gente por Madrid más que en situaciones tristes como el 11M, y consuela ver que puede unirse a tantos por motivos mucho más alegres.
¡Y además chicas hemos visto a Casillas en calzoncillooooos! Jajajaja ¿qué más se le puede pedir a este día?
¡Aupa España leñe!
Ayer en el café, hablando sobre las vacaciones:
Quesada: - Bueno, y tú qué ¿te vas a ir con el novio?
Yo: - No, porque sería en Agosto y bla bla bla. Pero os repito, que no es mi novio.
Q: - Bueno me da igual, el que te folla.
Yo: - ¡¡¡!!! Pero tío, qué bestia, no vuelvas a decir eso, no te lo consiento.
Q: - Joder, ¿y por qué no? ¿Es o no es la verdad?
Yo: - $%¬#~! No te pienso responder, las cosas se dicen de otra manera, se le llama por su nombre y punto.
No saben usar otras palabras u otro verbo, siempre el mismo. Para mi es despectivo, suena fatal, además, nunca es que uno se lo haga a otro, es algo de dos.
Qué puta manía con “la verdad”. No una cosa por ser verdad debe decirse. Ni todo lo que uno piense debe decirlo. Además de que hay formas, y formas, de decir la verdad a alguien.
Me encanta, me encanta, me encaaaaanta este video. ¿Quién no se ve reflejado?
- “Si parezco el puto Gila colgado aquí al teléfono”
Me mondooo XDDD. Sí, mejor que me eche unas risas porque…
(..) Porque una vida entera a mí no me vale,
porque no se vivien dos amores iguales,
recordar tu voz, pensar en tu nombre,
sin desmoronarme.
Y una vida entera a mí no me vale,
porque no se viven dos historias iguales,
cada día, cada vez, cada instante,
no vas a olvidarme, no voy a olvidarte(..)Y una vida entera a mí no me vale,
no sabré olvidarme del más simple detalle,
de tus ojos que me dicen, ya sabes,
que jamás se viven
dos historias iguales.
De Laura Pausini.
Digo yo que igual que puedes añadir en tu cuenta de Google Reader los feeds, tendría que haber la posibilidad de prohibir algunos. Igual que elijo qué leer, quiero elegir qué no quiero que aparezca nunca.
O si no, un filtro por palabras. Que no salgan los post que contengan tal palabra, y ahí pones el título del susodicho blog y andando. Me parece algo utilísimo.
Esto viene a raíz de los elementos compartidos. Ya que aparecen sin que yo los haya pedido, que al menos pueda hacer una criba. Por ejemplo, imaginaos que teneis un amigo muy cachondo pero que se pasa la vida compartiendo posts guarrindongos, y mientras lees en el trabajo algunos interesantes de otra gente, derrepente ¡PLAKA! una imagen de dos tíos con una sola chica (mejor que no diga ninguna bizarrada y lo deje así).
No es este mi caso exactamente, pero casi que preferiría que lo fuese antes que recibir pequeñitas o enormes puñaladas, no buscadas, en cicatrices que no terminan de curar.
Y ya que estoy en plan quejica y con el tema del sexo sacado, expreso aquí mi total descontento ante que se permitan altavoces en los ordenadores de las oficinas. Ni en portátiles si pudiese caparse. No me apetece escuchar los grititos ni “aaaah!” de los vídeos porno de los críos (25-30) del departamento de Informática.
Hay dos asignaturas hay en mi carrera llamadas Ingeniería del Software I, y luego claro la II. Te cuentan métodos de desarrollo de software, el ciclo de vida en cascada, el iterativo, el incremental, el de espiral, el prototipado, el RUP, Métrica V3. Te cuentan que cada fase tiene sus implicados, te hacen usar el Project, asignar recursos, truquitos para saber sacar los requisitos al cliente.
Y todo eso está genial, y estoy segura de que en algún lugar del mundo algo se usará, pero a la hora de la verdad, si eres programador en un sitio normalito (como yo, que tan solo es una multinacional con 1200 personas solo en España):
- Te dirán que hay un problema.
- Te dirán que lo estudies (fase de requisitos).
- Y que lo desarrolles (fase de implementación).
Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como. Puedes hacer un diseño si el desarrollo no es muy urgente, pero la realidad es que te pondrás a programar directamente y de ahí, irás sacando dudas y metiendo la gamba mil veces hasta dejar algo parecido a lo que querían.
También me ha pasado que te den los requisitos en un papel a mano, en el que te han ido explicando de palabra lo que querían. O que una vez pones en producción un proyecto ya firmado como válido por quien lo pedía, luego te llama para decirte que lo que le has hecho no tiene nada que ver con lo que quería y no le sirve una mierda.
Es como si un albañil se construyera una casa él solo, sin arquitecto, ni planos, ni nada.