Ahora que ha pasado una semana, creo que ya puedo comentar lo último que he leído con mejor perspectiva. Se trata de la saga La materia oscura, compuesta por tres libros: Luces del norte, La daga y El catalejo lacado. Sabreis más rápido de qué hablo si os digo que el primer libro se puede encontrar ahora también con el nombre de la película que hace unos meses lo dio vida, La brújula dorada. Primero vi la película, me gustó, pero no terminé de entenderlo todo. Una vez terminé el primer libro la volví a ver y ya todo cogió sentido. Como adaptación, me parece aceptable, pero como suele pasar, la novela cuenta la historia infinitamente mejor. Mi recomendación es pasar de la peli y leer la saga. No el primer libro, no, todos, porque es a partir del segundo cuando todo se pone más que interesante.
Debería hacer una introducción. Hay que situarse en un mundo parecido a éste, en el que los humanos van todos acompañados de un ser llamado daimonion, tienen forma de animales, y son más o menos el alma materializada de cada uno. Lyra Belacqua es una niña de 12 años, que vive en el Jordan College de Oxford, y su daimonion es Pantalaimon. Es una cabra loca, valiente, una embustera, pero sabe valorar la amistad hasta niveles a los que no todos se atreverían. Por medio de su tío Lord Asriel, un investigador y explorador, descubre que existe el Polvo (la materia oscura), pero es un tema sumamente delicado y peligroso del que nadie debe hablar. Un día llega al colegio la señora Coulter, que la engatusa y convence para llevársela a vivir con ella. Antes de su marcha, el rector da a Lyra un aletiómetro, una especie de brújula de oro que responde a cualquier cosa que le preguntes con la verdad, pero muy pocos saben leerlo. Ella debe esconderlo y cuidarlo. A su vez, se están dando casos cada vez más frecuentes de desapariciones de niños, hay una organización apoyada por la Iglesia que se dedica a experimentar con ellos y con el Polvo.
El resultado de esto y mucho más, es que Lyra tendrá que salvar el mundo, y parece de primeras algo típico leído así, pero para nada es una historia típica, a mi me ha parecido de las más fantásticas y alucinantes, no sé si mejor o siguiendo de cerca a La historia interminable, tendría que releer este último de nuevo.
Me parece una saga, que uno no debe morir sin haber leído, siempre y cuando te guste la fantasía. Yo hasta que no vi la película con uno de los mayores amantes de esta trilogía, no la conocía, pero parece que tiene muchos fans por todo el mundo. El autor está haciendo ya otras dos novelas, además de que escribió un relato situado unos años después del final de El catalejo lacado. Pienso leerlas en cuanto salgan.