Y aunque prefieras a los chicos malos
y a los chicos desenfrenados,
hoy voy a salir, voy a empezar a ser
el que invada tus recuerdos cada amanecer.
Ya no vives en mis sueños, hoy me río y me divierto
y es que hoy
bailo entre los chicos malos y los dejo hipnotizados.
He aquí mi teoría de por qué las chicas veinteañeras somos tan sumamente gilipollas para acabar enamoradas de tíos que no valen nada, ni una milésima parte de otros muchos.
Creo, que es el instinto maternal. Me explico. Cuando somos adolescentes, nuestro sueño es un príncipe, no hace falta que sea guapísimo, que queremos que nos cuide, nos mime, se desviva por nosotras, que nos regale rosas el 14 de febrero, que nos haga el amor dulcemente. Pero luego nos cambia el chip. Ese príncipe es tan perfecto, que nos aburre.
¿Y en qué nos fijamos entonces? En un chico malo, en los que se acuestan cada fin de semana con una, con la esperanza de que podamos cambiarle, hacerle fiel por una vez, cambiar sus malas manías, intentar convencerles de que dejen de fumar, de beber, de trasnochar, echarles la bronca si es la 1 del mediodía y le llamas y aún estaba durmiendo. Queremos hacer de madrazas con él, queremos acostarnos a su lado y acariciarle dormido en vez de esperarla de él. Sabemos que no nos merece, pero nos da igual.
Lo que no sé, es cuál es el paso para que te vuelva a cambiar el chip. ¿Que el chico malo te destroce el corazón? ¿Y luego volverás a querer un Felipe de Borbón o qué?
No sé si quiero tener de nuevo 17 años, tener 30 y saltarme todo esto, o haber nacido hombre.
No lo aguanto. Voy a matarle. Voy a estallar. Tengo ganas de tirarle el móvil, estampárselo en la cabeza y que se la atraviese enterita.
Mi chicazo de ojos azules de enfrente se cambió de sitio. Y trajeron a otro nuevo. No puedo con él.
- Desde el primer día, trata a todos los tíos sin casi conocerles como si fueran amigos de toda la vida. “Qué pasa tío”.
- Insulta a los usuarios. “El capullo este ha llamado…”
- Su trabajo es una mierda, sí, pero no hace falta que lo diga “Oye, que estoy aquí con la mierda esta y…”.
- Habla por hablar, no tiene gracia alguna, son típicas frases que es que escuchas y piensas, “tío, mejor hubieras estado callado”.
- Ese acento madrileño que tenemos de decir g en vez de la s, lo exagera para quedar más campechano, y queda como el culo.
- No cuelga el teléfono, estampa el auricular contra la base, se oye en toda la zona.
- No tiene respeto alguno por las cosas que no son suyas. Tiene detrás un armario donde se dejan cajas vacías, y para no levantarse, el muy vago las tira y las ves dar vueltas sobre sí mismas…
- SE SACA LOS MOCOS.
- Se toca la perilla como manía de estas que tenemos todos, y eso me pone de los nervios.
- SE SORBE LOS MOCOS DE ESTA MANERA TAN ASQUEROSA QUE HACEN LOS HOMBRES. Dios, esto me cabrea tanto… Me lo imagino tragándose luego los mocos, a punto me quedo siempre de preguntarle “¿qué, están saladillos?”
- Me invade la mesa.
- Tira el destornillador contra una caja que tiene al lado como si fuese una diana.
- Se pasa por el forro las órdenes que le dan. De todo pasa y le quita importancia para quedar más majete “jeje, no pasa nada tío”. Sí que pasa, haz lo que te han dicho coño.
- Se pone música para trabajar. Siempre le tienen que decir las cosas dos veces, una para que se enter de que le llaman y otra para enterarse de lo que le dicen. Y los demás oímos perfectamente lo que escucha de lo alto que lo pone. Pero es que además, para hablar por teléfono se quita sólo uno de los cascos… me parece una falta de respeto.
- Hoy se le ha medio caído un portátil delante del director de informática MUAHAHAHAA.
Por lo menos a mi me trata correctamente.
Actualización: Se muerde las uñas T.T
Nuestro amor era igual que una tarde de Abril
que también es fugaz, como ser feliz.
Pudo ser y no fue
por ser la vida como es
nos dio la vuelta del revés.
Lo ves, lo ves.
Nuestro amor era igual que una mañana sin fin
imposible también, como no morir.
Es que fue o será
porque el diablo es como es
juega contigo al esconder
lo ves, lo ves.
Ahora somos como dos extraños que se van si más
como, dos extraños más que van quedándose detrás.
Yo sigo estando enamorado
y tú sigues sin saber si lo has estado,
si te quise alguna vez
lo ves, lo ves.
Después nos hemos vuelto a ver alguna vez
y siempre igual como dos extraños más que van quedándose detrás.
Y este extraño se ha entregado
hasta ser como las palmas de tus manos
y tú solo has actuado y aún sabiendo que mentías me callé,
y me preguntas si te amé
no ves, no ves.
Yo que lo había adivinado
y tú sigues sin creer que se ha acabado
por una vez escúchame,
no ves, no ves.
Míranos aquí diciendo adiós.
Tengo que aprender a tocarla.
Leyendo un día por internet vi que por lo visto había un menda arrasando en las votaciones de MySpace para Eurovisión. Entré a verlo y flipé en colores. Le puse la canción a mi madre y le dije que escuchara al que iba a ir a Eurovisión, pero ella se empeñó en llevarme la contraria y decirme que eso no valía, que las votaciones se harían por la tele. Me llamó la atención que en segundo puesto iba La Casa Azul, el grupo que fue a ver a Madrid algunos a los que leo. El título ya no me gustó, La revolución sexual, pero le di a que sonase a ver qué era aquello. Duró puesto como 20 segundos, me pareció malo a rabiar, ese tío no sabe cantar, y lo vi demasiado rarito.
El domingo que repitieron el programa de Hundamos Salvemos Eurovisión, vi al Chikilicuatre, me fui, y tras los anuncios vi que salían otra vez los raros estos. Dije, bueno Esther, escúchala entera, a lo mejor no era tu día y no está tan mal, por la puesta en escena parece original. Y la vi entera, el chaval estaba afónico y se escuchaba más a la cantante, además de que el casco se le movía, creo que no lo hicieron tan bien como hubiesen podido… pero la canción me dejó de no gustar. Me pareció original el estilo, y la vestimenta, y se me quedó la musiquita un rato en la cabeza.
Y fue ayer cuando en Youtube me dio por buscar el videoclip de la cancioncita, y oye, mola, y suena mejor de lo que sonaba en la gala. Tras eso “obtuve” el disco, y hoy lo he escuchado 2 veces. No me parece que sea lo más de lo más en música, pero no me parece tan horrible como cuando lo escuché la primera vez, es original, en algunas me siento metida en el Super Mario pero bueno, las letras se te quedan, y el estilo da un buen rollito que me ha alegrado la mañana. ¡Y me encanta que meta cositas en japonés!
Tenían que haber ido estos a Eurovisión, no hubieran ganado pero al menos no se haría el ridículo que vamos a hacer (aunque Alexliam, espero que gane para que alimentes mis sueños eróticos :P).
túuu que decidiste que tu vida no valía, que te inclinaste por sentirte siempre mal, que anticipabas un futuro catastrófico….
Paso las mañanas delante de un portátil, y cuando llego a casa por la tarde o por la noche, lo que menos ganas tengo de hacer es de sentarme en el de mi habitación. Lo miro de reojo y me provoca rechazo, no quiero imaginármelo encendido. “Uf, con lo lento que es”, cuando realmente no es así, el Pentium III del trabajo sí que es lento. Sólo de imaginarme Gmail abierto me da repelús, y el messenger más. Me da rabia porque casi cada mañana se me ocurren cosas que postear, pero se me quedan en la cabeza y no las doy salida.
Ayer compré una fuente de alimentación, y hoy la he cambiado. Con la tontería de encenderlo y probarlo, al final he conseguido estar varias horas aquí sentada. Parece que se me va pasando ese miedo irracional, no lo sé segura.
Me bajo a tocar el piano, lo echo de menos.
(…)a veces prefiero ser un corderito fracasado y con principios a un lobo triunfador que ha vendido su alma…
¡SÍ SEÑOR!