O que me tatúen en la frente la palabra GILIPOLLAS, es lo mismo.

Este verano empecé a trabajar, ya lo sabeis. El primer mes, me pagaron la cuarta parte de lo que debían. Tardaron casi dos semanas en pagar lo restante. Se excusaron en un fallo de programación, y lo que les pasa es que son tontos y no saben echar cuentas, porque me lo pagaban como complemento voluntario (¿?¿?¿?).

El segundo mes, me pagaron la cuarta parte de nuevo, más 50 euros. Esta vez tardaron una semana.

El tercer mes, me pagaron la mitad, y ya me puse un poquitín seria, pero muy educada: “El primer més vale, es un error y lo entiendo, no pasa nada, el segundo, bueno, otro error, pero ya que me hagais esto el tercero me parece un poquito fuerte…”.

El finiquito, ¡me lo pagaron echando leches! Ahora estoy de becaria por dos meses, lo justo para echar las horas y que me convaliden con créditos de libre elección. Luego seguiré, no sé con qué tipo de contrato.

El primer mes de becaria, se cumplió la semana pasada. El día de la nómina, van y me dan una, y la miro toda contenta y… era la nómina del finiquito. ¿¿AHORA?? ¿Y Octubre cómo me lo van a pagar? He esperado, pacientemente. Mi jefe, estaba que echaba trinas, pero yo, quería pensar que era un retraso, que había una explicación. Hoy, día 13 de noviembre, joder, seguían sin pagarme. Tendría que haber ido muy muy seria, eso me han dicho, pero no, porque soy gilipollas.

- Hola, ¿tienes un momentito?
- Sí sí, dime.
- Mira es que bla bla bla…
- Ay, ha sido un error. Hoy mismo hablo con Fulanita para que te haga la factura y el cheque.
- Vale, muchas gracias. Hasta luego.

No tengo valor para enfadarme. Vengo aquí casi por placer, no me urge el dinero, y me han hecho un contrato especial para beneficiarme en la universidad. Soy una don nadie que no es quién para ponerse dura con esta gente…

… Y a la vez es mi derecho reclamar lo que es mío, lo pactado. Me toca las narices mucho. Voy a empezar a tener yo también errores: “uy, he borrado la tabla de asientos sin querer”.