Hoy hemos cenado en casa cuatro, no está mi padre. Tocaba poner el mantel y las cosas, y al no estar él, no he sabido cómo distribuirnos. Cada uno tiene su sitio según la ocasión, y he sido incapaz de acordame de cómo era. Solo hace cuatro meses desde que comíamos y siento como si hubiesen pasado siglos. Mi hermano pequeño también se ha extrañado de tenerme enfrente, al menos no soy la única. Extrañada de esta sensación intento recordar mis horarios del año pasado y solo me acuerdo de cuatro o cinco asignaturas.

Creo que las personas no tenemos buena o mala memoria, tan solo memoria selectiva. De las cosas importantes en nuestra vida, nos acordamos: aquel regalo tan esperado, nuestro primer ordenador, nuestro primer beso, el cumpleaños de tu mejor amiga, etc etc. Cuando algo realmente te importa, lo recuerdas. Puedes tener despistes por estrés, sí, pero excusarte de olvidos con un es parte de mi encanto, es patético. Ay que me desvío del tema. Uno si se sabe la letra de una canción de memoria, es porque le gusta. Si no se sabe los reyes godos, es porque no le interesa. Algunas cosas no nos interesan pero nos las aprendemos por repetición, como las tablas de multiplicar.

Ya no sé qué más iba a decir. Qué memoria la mía.

También pienso que nuestro cerebro cuando se queda sin espacio, sobreescribe recuerdos, y por eso olvidamos.