La verdad es que si hoy me pusiese a escribir, sería tan sumamente profundo, tan paranoico, que paso de espantar a los pocos lectores que tengo. Asín que na, toca que de mis impresiones del último libro que he leído, La biblia de barro, de Julia Navarro.
Es la historia de Clara Tannenberg, una arqueóloga cuyo abuelo le ha traspasado la necesidad de encontrar unas tablillas en las que un escriba escribió la primera Biblia, contada a él por Abraham. Pero su abuelo tiene un pasado bastante oscuro, y existen personas interesadas en que mueran, unos solo deseosos de acabar con él y de paso con su descendencia, otros con el único objetivo de robar el hallazgo si es que lo lograsen. Creen que las tablillas están en Irak, y nos situamos al inicio a algo menos de un año para que comience la guerra, por tanto la excavación que deciden hacer, va con prisas.
El argumento puede sonar más o menos bien, pero nada más lejos de la realidad. Yo al menos comienzo sin saber qué tipo de repercusión implicaría la existencia de esas tablillas, solo sé cuatro cosas del cristianismo. Pero quitando eso, es que da igual, el libro es caca de la vaca, se hace eterno, aburrido, no engancha lo suficiente. Hasta el final no te enteras de quién es quién ni de los motivos que tienen para matar al abuelo y a la nieta, te haces un lío de nombres, no te enteras. Es un best-seller, pero debo ser una ignorante porque no entiendo por qué.
Creo que es mejor invertir el dinero en otro libro.
Pon en funcionamiento esos deditos